Intolerancia al Gluten

Ya sea porque cada vez se diagnostican más o por otras razones, lo cierto es que cada vez aparecen más casos de intolerancia al gluten, tanto en niños como en adultos. Esto ha provocado que se convierta en un problema muy frecuente, lo que ha llevado a una mayor conciencia acerca de los ingredientes presentes en muchos alimentos.

Según los cálculos de los especialistas, alrededor de 1% de la población mundial es celiaca, la enfermedad más habitual asociada a la intolerancia al gluten. Este elemento es un grupo de proteínas presentes, sobre todo, en cereales como el trigo, la cebada y, seguramente, la avena. Se sabe que la enfermedad tiene un componente genético, aunque existe aún cierto desconocimiento sobre por qué se desarrolla.

A ese gran porcentaje de afectados debe sumarse, según científicos, a muchas otras personas que podrían ser intolerantes al gluten pero que no están diagnosticados. El motivo de ese infradiagnóstico es que los síntomas de la intolerancia al gluten son numerosos pero poco específicos, es decir, compartidos con otras muchas afecciones.

Los síntomas se presentan cuando se consumen alimentos que contienen el gluten, esto es, aquellos que llevan trigo, la avena, la cebada y/o el centeno. Como señalábamos, la sintomatología es diversa y depende mucho de cada persona. Los más habituales van desde desde la diarrea a la sensación psicológica de irritación, pasando por el dolor abdominal.

En los últimos años, la industria alimenticia ha empezado a comercializar muchos productos libres de gluten, lo que ha paliado un poco los problemas que encontraban los celíacos anteriormente.

¿Qué es la intolerancia al gluten?

La definición más corta de la intolerancia al gluten es que se trata de una reacción adversa y permanente al gluten presente en el trigo, la cebada, el centeno y probablemente la avena. Las investigaciones sobre esta afección apuntan a que se presenta en individuos con una predisposición genética. El efecto principal es producir una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.

¿Qué es la intolerancia al gluten? ¿Qué es la intolerancia al gluten?

Como resumíamos antes, el gluten es un grupo de proteínas presente en algunos cereales. Además de los mencionados trigo, cebada, centeno y la avena, también aparece en otros como la espelta, el kamut o el triticale.

Precisamente uno de los grandes problemas de los celíacos es que el gluten no solo está en los alimentos que tienen esos cereales como ingrediente principal. Hoy en día, también aparece como espesante en múltiples productos.

Hasta el día de hoy, a pesar de los esfuerzos médicos y científicos, no existe ningún tratamiento eficaz para curarla. De esta forma, lo único que pueden hacer los intolerantes es mantener una dieta libre de gluten durante toda la vida. Esto supone eliminar de su alimentación todos aquellos productos que contengan trigo, cebada, avena o centeno.

Tipos de Alergias al Gluten

Aunque es la celiaquía la enfermedad relacionada con la intolerancia al gluten que más tratamiento recibe, existen otras afecciones con el mismo, o similar, origen. Por lo tanto, es muy importante distinguir entre ellas.

La enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca es, según los últimos datos, un desorden de base genética y de carácter autoinmune. Aparece cuando el individuo afectado consumen algún alimento que contiene gluten, momento en el que su organismo reacciona negativamente.

La reacción se caracteriza por atrofiar las vellosidades o aplanamiento del revestimiento del intestino delgado. Esto conduce que que los nutrientes sean absorbidos con dificultad, provocando síntomas de amplio alcance

Los científicos calculan que la celiaquía puede afectar al 1% de la población. Sin embargo, las dificultades para lograr un diagnóstico preciso hace que un 83% de los afectados no conozcan que la padecen.

Las investigaciones están tratando de encontrar alguna solución farmacológica para sanar o, al menos, paliar la enfermedad. Hasta el momento sin éxito, por lo que a los celíacos solo les resta mantener una estricta dieta libre de gluten.

La sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC)

Conocida más popularmente como sensibilidad al gluten, está afección no está demasiado buen definida. En principio, no sería una reacción de inmunoglobulina E (IgE), ni tampoco una reacción autoinmune (como la celiaquía). Desde el año 2012 se considera una condición distinta a la enfermedad celíaca.

Uno de los grandes problemas es que no existen pruebas ni biomarcadores para poder diagnosticar la enfermedad, por lo que puede haber un número de afectados mucho mayor al estimado. Esto provoca que, para poder establecer que se padece hay que hacerlo por descarte. Se necesita descartar la posibilidad de tener celiaquía, alergia al trigo y de otras enfermedades con síntomas similares.

Aunque aún se conoce poco sobre la afección, se sabe que los síntomas aparecen alrededor de 48 horas después de ingerir el gluten y la duración de los mismos es muy prolongada.

La mejoría solo llega cuando se sigue una dieta libre de gluten, el único tratamiento existente para los que padecen esta sensibilidad.

La alergia al trigo

Frente a las afecciones anteriores, la alergia al trigo sí está considerada una alergia real. Sin embargo, hay muchos que la confunden con la intolerancia al gluten, cuando en realidad solo afecta cuando se consume algo con trigo. En cualquier caso, es relativamente común que aparezca a la vez que la celiaquía.

La alergia al trigo es más frecuente en niños que en adultos, produciéndose las reacciones adversas en apenas minutos u horas después de tomar el trigo. Sus síntomas incluyen desde náuseas, hasta anafilaxia, pasando por hinchazón de dedos y lengua, dolor abdominal, o comezón. Una persona con alergia al trigo debe evitar comer cualquier forma del trigo

¿Cuáles son los síntomas de intolerancia al gluten?

Los expertos han descrito más de 200 síntomas relacionados con la intolerancia al gluten. Existen diferencias por edad, por género y por otras variables.

Molestias digestivas

Uno de los síntomas más habituales son las molestias digestivas en los afectados. En el caso de los niños, esas molestias aparecen en forma de diarreas, vómitos o estreñimiento, con el consiguiente riesgo de deshidratación.

Los adultos, por su parte, presentan reacciones más complejas. Algunos padecen diarreas, otros sufren distensión abdominal después de comer y hay quien tan solo presenta dolor en el estómago.

Relacionado con todos estos problemas puede aparecer una manifiesta pérdida de peso incongruente con lo que se ingiere. Sin embargo, como muestra de la dificultad de reconocer a a esta enfermedad, en ocasiones se presenta el efecto contrario, el aumento de peso.

Estas molestias son las primeras que se eliminan cuando se empieza una dieta libre de gluten.

Fatiga

Los intolerantes al gluten absorben los nutrientes de manera más ineficaz. Esto provoca que el cuerpo tenga que hacer un sobreesfuerzo durante la digestión para intentar hacerse con nutrientes básicos como las vitaminas. Dicho esfuerzo extra se refleja en un cansancio extremo que llega a influir en la concentración.

El gran problema, como ocurre con otros muchos síntomas de la intolerancia al gluten, en que la fatiga también forma parte de la sintomatología de otras muchas dolencias.

Enfermedades autoinmunes

La celiaquía en concreto se asocia con otras enfermedades autoinmunes como la artritis, la tiroiditis de Hashimoto, el lupus… Muchas de ellas comparten síntomas, con lo que la dificultad de reconocer la enfermedad crece.

Desequilibrios hormonales

Como señalábamos, los síntomas pueden aparecer de manera diferente dependiendo del género del afectado. Las mujeres, por ejemplo, son más propensas a sufrir trastornos hormonales por causa de la enfermedad.

Lo más habitual es que presenten periodos menstruales irregulares o aparezca el síndrome de ovarios poliquísticos. Un efecto más grave es el aumento de la posibilidad de sufrir abortos espontáneos. Por último, también se ha relacionado a la intolerancia al gluten con la llamada infertilidad sin causa aparente.

Problemas en la piel

La falta de vitaminas que puede provocar la intolerancia al gluten puede llevar a padecer queratosis capilar (piel de gallina). Son normales la aparición de granos o protuberancias ásperas en la piel, habitualmente en la parte posterior del brazo.Problemas en la piel

Estado de ánimo

No se trata de un síntoma directo, pero todas las incomodidades y dolencias provocadas por la intolerancia al gluten pueden influir enormemente en el estado de ánimo. Así, no es extraño que los afectados muestren irritación, sientan ansiedad o tengan dificultades para concentrarse en sus tareas.

Dolor

El dolor no solo se presenta en el estómago. También son bastante habituales las migrañas o los dolores de cabeza. Suelen producirse entre una hora o dos después de haber consumido un alimento con gluten. Igualmente, son frecuentes los dolores en las articulaciones.

Dieta para Personas con Intolerancia al Gluten

Dado que la única manera de prevenir esta dolencia es siguiendo una dieta estricta libre de gluten, es muy importante que los afectados conozcan qué pueden comer y qué alimentos están totalmente prohibidos.

Una dieta sin gluten es, simplemente, la eliminación de todos los alimentos que puedan contener trazas de esa sustancias. Recordemos que está presente principalmente en el trigo, la cebada y el centeno.

Si ya eliminar alimentos como el pan o los que llevan harina es difícil, el asunto se complica cuando somos cocientes de que el gluten aparece en artículos que, en principio, no parecen sospechosos. Así, por ejemplo, se encuentran trazas en medicinas, vitaminas o algunos alimentos precocinados.

Los intolerantes al gluten se ven, así, obligados a comprobar con mucho cuidado los ingredientes de cada artículo que compran. Para ayudarlos, existen organizaciones, privadas y públicas, que elaboran información sobre el tema.

Por otra parte, se han establecido unos sellos oficiales para distinguir fácilmente que alimentos están libres de gluten.

De acuerdo a la legislación española, los productos marcados como libres de gluten pueden contener hasta un máximo de 20 ppm (partes por millón) de la proteína. Esa cantidad es tolerada por los celíacos. Sin embargo, algunos estudios desconfían de que no puedan aparecer síntomas a largo plazo incluso con esas cantidades.

Deja un comentario